Símbolos de amor en la historia del arte

Feb 14, 2025
La pintura está llena de iconografía que nos permite identificar tanto el tema representado como su simbolismo. En esta ocasión, te contamos sobre los símbolos del amor a lo largo de la historia del arte. 

 

A través de los siglos, distintos elementos han sido utilizados por los artistas para evocar el amor en sus diferentes manifestaciones, desde el deseo apasionado hasta el amor espiritual. Te contamos algunos de los símbolos más recurrentes que han sido empleados en la historia del arte para representarlo.

 

Corazones

 

El corazón no siempre estuvo vinculado al amor como lo entendemos hoy. En la antigüedad, el corazón se asociaba con el alma y el intelecto más que con las emociones. Fue hasta la Edad Media cuando adquirió su significado amoroso. El corazón atravesado por una flecha, por ejemplo, se volvió un emblema del deseo. Durante el Renacimiento, el corazón también comenzó a aparecer en la iconografía como un atributo de Venus, diosa del amor. Un ejemplo notable es el grabado de Hans Sebald Beham, en el que Venus sostiene un corazón ardiente en su mano, simbolizando el fuego del amor.

 

Venus, Hans Sebald Beham, 1539

 

En la pintura religiosa, el corazón también ha tenido un papel central. El "Sagrado Corazón de Jesús" es una representación cristiana donde el corazón es un símbolo del amor divino y la compasión. En obras como las de Miguel Cabrera, este corazón aparece envuelto en llamas, rodeado de espinas o con una cruz encima, subrayando su significado de sacrificio y entrega.

 

Sagrado corazón de Jesús, Miguel Cabrera, 1756

 

En el arte popular, la representación del corazón ha perdurado en diferentes estilos. En la pintura mexicana, artistas como Frida Kahlo han utilizado el corazón como un símbolo de amor y dolor, como en "Memoria, el corazón" (1937), donde lo muestra expuesto y sangrante por la tristeza y resentimiento que sintó la artista tras el romance que ocurrió entre su hermana, Cristina, y Diego Rivera.

 

Memoria, el corazón, Frida Kahlo, 1937

 

Rosas

 

Las rosas han sido un símbolo del amor durante muchas etapas. En los siglos XIV y XV, escritores como Giovanni Boccaccio y León el Hebreo mencionaron a la rosa como una flor consagrada a Venus. En el siglo XVI, el mitógrafo italiano Vincenzo Cartari escribió: "Las rosas están consagradas a Venus, pues, al igual que son rojas y no pueden ser cogidas sin que sus espinas nos piquen, así también los placeres de Venus llevan consigo el rubor de la vergüenza y penetran en nuestra conciencia con sus aguijones, causándonos un gran dolor". Este simbolismo se plasmó en la pintura renacentista y barroca, como en "Amor sacro y amor profano" de Tiziano, donde las rosas refuerzan la dualidad entre el amor terrenal y el espiritual.

 

Amor sacro y amor profano, Tiziano, 1516

 

En tiempos más contemporáneos, la encontramos en la pintura prerrafaelita del siglo XIX, donde las rosas se usaban para acentuar el romanticismo y la melancolía de las escenas. Por ejemplo, En "Ofelia" de John Everett Millais, la protagonista flota rodeada de flores, entre ellas, las rosas, simbolizando su amor y la mezcla del placer y el dolor.

 

Ofelia, Millais, 1852

 

Flechas

 

La idea de que el amor nace a través de la mirada y nos alcanza como una flecha se originó en la filosofía clásica. Sócrates mencionó que el amor penetra en el corazón como una flecha lanzada a distancia. Desde la antigüedad, Cupido ha sido representado con un carcaj repleto de flechas, simbolizando la forma en que el amor puede impactarnos de manera inesperada e incontrolable. Artistas renacentistas y barrocos, como Caravaggio y Rubens, representaron a Cupido en escenas de amor y deseo, enfatizando su papel como un agente del destino amoroso.

 

El amor victorioso, Caravaggio, 1602

 

El color rojo

 

El rojo es un color que ha sido asociado con el amor y la pasión a lo largo de la historia del arte. En la pintura renacentista, el rojo se usaba para simbolizar el deseo y la lujuria porque este color aumenta la respiración sanguínea y el ritmo respiratorio. También está asociado a la sangre y el fuego. Así, artistas como Boucher lo utilizaron en sus pinturas relacionadas a la diosa Venus.  

 

Venus arreglándose, Boucher, 1751

 

Conclusión

 

A lo largo de la historia del arte, los símbolos del amor han evolucionado y adquirido nuevos significados según el contexto cultural y filosófico de cada época. Desde el corazón y las flechas hasta las rosas y las manos entrelazadas, estos elementos han servido como un lenguaje universal para representar el amor en todas sus facetas. Su presencia en la pintura, la escultura y otras formas de expresión artística demuestra la importancia de este sentimiento en la experiencia humana.

 

 


 

Bibliografía:

  • G. de Tervarent. (2002). Atributos y símbolos de arte profano. España. Ed El Serbal
  • Federico Revilla. (2018). Diccionario de Iconografía y Simbología. España. Ed Cátedra.
  • “El Sagrado Corazón de Jesús”, Mediateca INAH. Link aquí.
  • “Memoria, el corazón”, Frida Kahlo. Link aquí.

 


 

Autora

Sara Padilla.  Licenciada en Historia por la Universidad Autónoma de Aguascalientes y escritora con estudios en Escritura Creativa y Crítica Literaria por la Universidad Nacional Autónoma de México. 

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